Descripción resumida
NNUU, junto a las autoridades saharauis, ha vuelto a hacer un aviso de emergencia sobre el déficit de la ayuda alimentaria y el aumento de los índices de malnutrición en los Campamentos de personas Refugiadas Saharauis, CRS, haciéndose imprescindible producir alimentos frescos y nutritivos de forma local y sostenible
para cubrir con autoabastecimiento familiar, un mayor porcentaje de las necesidades alimentarias en los CRS.
Actualmente, y según el recién salido estudio del estado nutricional de la población según Acnur, no sólo los datos muestran empeoramiento, porque ya la canasta básica es más seca y peor por el aumento de precios, sino que la reducción económica de casi un 30% del año anterior, se va a ver aumentada este año con otro
25%. El contenido de la canasta básica de hace 4 años era mucho más cuantioso y de mucha mejor calidad.
Se ha aumentado en carbohidratos, pero no en proteínas. Es una situación límite. Ver Anexos C2.5 de Composición de la Canasta básica, para tener una comparativa con actual. En los CRS, se puede considerar que toda la población es vulnerable, pero existen escalas. Los proyectos que el Ministerio de Desarrollo Económico, MDE, y CERAI realizan, están dirigidos a las familias más vulnerables. Desde la pandemia, empeoró la situación local por la reducción de envío de remesas y en Argelia, desabastecimiento de mercados, etc. El creciente número de personas desplazadas en el mundo, las guerras y reconstrucciones que hay que afrontar, hace que disminuya la ayuda a los conflictos de larga duración. El aumento de precios de alimentos en la coyuntura actual de guerra en Ucrania, empeora gravemente la situación. Por eso se propone trabajar con el doble objetivo de generar comida sana, nutritiva y accesible para familias vulnerables, y generar desarrollo sostenible local a través de los huertos familiares y las interacciones público privadas en torno al papel de la mujer saharaui. La línea de trabajo no es nueva, pero incorpora modificaciones propias del trabajo de años en soberanía y autoconsumo familiar. En base a la experiencia de MDE y CERAI, se pretenden reforzar cuestiones de peor avance y afianzar los enfoques testados como buenos. Contamos con el trabajo actual en huertos familiares y nacionales, para crear la línea de base técnica para el proyecto actual (ver Bloque de Diagnóstico y Justificación, Anexos de identificación C2.13 a C2.15). Se proponen mejoras productivas (el uso de compost, más árboles, integración con pequeña ganadería, ferias de semillas). Así, se propone implantar 20 nuevos huertos en El Aaiún y Dajla, con participación de entidades sociales: Unión Nacional de Mujeres Saharauis, UNMS, que tendrán 2 huertos demostrativos al menos, y ASAVIM, asociación víctimas de minas, cuyo huerto antiguo demostrativo se arregló hace poco y ahora de nuevo propone a 2 familias víctimas de minas (10%de las beneficiarias), al menos, para obtener huerto. Se otorga un papel
principal a la mujer. El 70% de las iniciativas son familias con mujer como jefa del hogar. Las coordinadoras y formadoras de los huertos son también mujeres, y son también el objetivo sobre el que gira la voluntad de generar empleo juvenil poniendo énfasis en la economía circular, por sus propios huertos, sus propuestas profesionales como agentes sociales y formadoras, y el planteamiento del proyecto con uso de recursos como el compost, semillas, forraje propio -moringas-, fabricaciones y reparaciones locales de invernaderos, brocales,